PREVENCIÓN Y CONSEJOS

Aunque la mayoría de cólicos del lactante, dado que es una situación benigna y autolimitada, remiten entre el 3º y 4º mes de vida, la mayoría de padres solicitan ayuda médica. En este apartado encontrará algunos consejos que le pueden ser de ayuda para prevenir los cólicos y reconfortar al bebé en sus crisis de llanto.

¿Cómo prevenir los cólicos?

  • Practicar una técnica de alimentación adecuada: dejarse aconsejar por un experto en lactancia materna.
    • Amamantar al bebé en posición más vertical que horizontal. La inclinación le facilitará que suban los gases y se eliminen.
    • Que el biberón tenga una inclinación que evite la entrada de aire con la succión.
  • Ayudar al bebé a eructar: ponerlo en posición vertical -apoyado en nuestro pecho- y dando suaves palmaditas en la espalda.
  • Identificación de alergias del bebé y de la madre: identificarlas de forma temprana ayudará a evitar los cólicos.
  • Evitar los posibles desencadenantes: comidas, preparado para biberón, medicinas, alimentación. Ver más en el apartado "Diagnóstico".

Consejos para reconfortar al bebé con cólicos: Cada niño es un mundo y cada uno responde a unos u otros recursos. Es importante conocer qué es lo que calma más a su bebé y prestar atención a lo que realmente le funciona. No debe sufrir por prestar demasiada atención a su bebé por temor a mimarle demasiado.

Algunos de los recursos son:

  • Cargar al niño le ayuda a tranquilizarse, no tema mimarlo. Cargarlo en posición vertical le ayuda a eliminar los gases y disminuye la acidez.
  • Cuanto más llora el bebé, más aire traga, más nervioso y agotado está y empeora la situación.
  • Cantarle canciones de cuna o ponerle música suave.
  • Mecerlo en los brazos, incluso con una mano en el abdomen le dará calor y la ligera presión que se ejerce mejorarán los síntomas.
  • Chupar un chupete les consuela.
  • No insistir en que coma si no tiene hambre.
  • Si se siente muy cansado o nervioso ante los lloros de su bebé, no dude en pedir ayuda para cuidarlo. Esto le permitirá descansar y refrescarse un rato y, una vez relajado, atender mejor al bebé.